La Guardia Civil prosigue su “Montaje” policial en Gipuzkoa y Nafarroa.
Información publicada en GARA el 2 de marzo de 2001.
OPERACION POLICIAL EN GIPUZKOA Y NAFARROA
Registran los domicilios de Iker Sarriegi, ex
jugador de la Real, y del escultor Juan Gorriti
La operación que lleva a cabo la Guardia Civil tras la detención por parte de la Ertzaintza de Iñigo Guridi continúa abierta, como se hizo patente ayer en el valle de Araitz y en Donostia, donde se llevaron a cabo tres registros. En principio no se produjeron nuevas detenciones. Los agentes que se personaron en el domicilio de Juan Gorriti llevaban una orden detención contra Jon Gorriti, hijo del escultor. En la capital de Gipuzkoa fue registrado el domicilio del ex jugador de la Real Sociedad Iker Sarriegi y otro piso en el que residió hace unos años. Sarriegi, que estuvo vigilado policialmente, se personó en los juzgados donostiarras.F.F.-R.S. | DONOSTIA-ARAITZ
La Guardia Civil realizó ayer otras tres actuaciones, sin que en principio se produjeran detenciones, relacionadas con la operación desencadenada por la Ertzaintza tras la detención de Iñigo Guridi en Ordizia, la medianoche del jueves de la semana pasada, y que está dirigida por la jueza de la Audiencia Nacional Teresa Palacios.
En el valle navarro de Araitz, donde ya actuó el domingo, el instituto armado registró el domicilio familiar del escultor Juan Gorriti, en Arribe. La Guardia Civil entró en la casa pasada la medianoche y permaneció en ella durante más de hora y media. Según confirmó el escultor a GARA, portaban una orden de detención contra su hijo Jon. En la operación se llevaron algunas agendas y pegatinas, e interrogaron a Gorriti.
La irrupción y el registro se llevaron a cabo en presencia de una secretaria judicial. A tenor de la documentación incluida en el caso, a Jon Gorriti se le acusaría de haber alojado en su domicilio a otra persona a la que también busca, al parecer, la Guar- dia Civil, y que responde al nombre de Aitor Agirrezabala o Aitor Agirrebarrena, según diversas fuentes consultadas por este diario.
Por su parte, Iker Sarriegi se percató de que era seguido por la Guardia Civil cuando se desplazaba por la mañana a Bilbo y fue interceptado en el peaje de autopista de Iurreta. Los agentes se dirigieron a él mostrando sus armas y le retuvieron sin darle ninguna explicación. Posteriormente, le señalaron que se había tratado de una confusión, según relató el ex jugador de la Real Sociedad a este diario. Para entonces, reporteros de ETB, cuyas instalaciones están ubicadas junto al peaje, ya estaban tomando imágenes de los hechos.
A primeras horas de la tarde, la Guardia Civil inició un amplio despliegue en Donostia. Hacia las 16.00 varias dotaciones tomaron la Plaza Sarriegi, en Alde Zaharra, para inspeccionar una buhardilla del portal número 9, donde, según indicaron fuentes cercanas al futbolista, habría residido Iker Sarriegi.
Según indicó Gestoras pro-Amnistía, los agentes de las FSE derribaron la puerta a mazazos, a pesar de que se les ofreció la llave del domicilio, deshabitado desde hace unos años. Testigos presenciales observaron que los guardias civiles abandonaron el lugar con una pequeña caja de cartón hacia las 17.30.
Paralelamente, otras unidades de la Guardia Civil cortaban la calle Karmelo Etxegarai, en el barrio de Benta Berri, mientras varios agentes salían de los Patrol portando un ariete.
El registro realizado en el número 8 de Karmelo Etxegarai, donde reside actualmente Iker Sarriegi, se prolongó durante cerca de tres horas, hasta las 19.35. Desde la calle se observaba, a través de las ventanas, a los guardias civiles dentro del piso.
Mientras tanto, el ex jugador de la Real estaba siendo seguido por agentes de paisano, cuya vigilancia sobre Sarriegi era evidente, según indicaron a este diario algunos amigos con los que permaneció durante esas horas en Donostia. Gestoras pro-Amnistía comentó que «prácticamente se encontraba rodeado por agentes policiales, que le sometían a un seguimiento tan ostensible y descarado que le hacía sentirse acosado».
Según informó la abogada Ainhoa Baglietto, hacia las 19.30, el propio Sarriegi compareció en la Audiencia de Gipuzkoa, para ponerse a disposición judicial. La orden de registro de su domicilio fue dictada por la jueza Palacios y, según supo GARA, estaba destinada a buscar «indicios de actividades terroristas».
Tres horas después
En una de las aceras de la calle Karmelo Etxegarai se fue reuniendo un numeroso grupo de vecinos, que se situaron en los soportales del edificio donde se halla el Batzoki de Benta Berri, mientras que en la otra se encontraba el padre de Iker Sarriegi, junto a los abogados de la familia y varios concejales de EH, a quienes se les impidió la entrada al inmueble.
Estos últimos señalaron que en el interior del domicilio se encontraba una hermana de Iker Sarriegi, que actuó como testigo del registro. Pasadas las siete de la tarde, la hermana descendió hasta el portal, entre guardias civiles, que al parecer la condujeron hasta un trastero situado en el garaje.
La operación finalizó poco después, sobre las 19.30. Los agentes salieron con un par de cajas una de ellas igual a la que sacaron del piso de Alde Zaharra y una bolsa de plástico negra, que introdujeron en uno de los vehículos camuflados.
En esos momentos, muchos de los congregados lanzaron gritos «Iros para España», «Errepresioa ez da irtenbidea», «Utzi Pakean Euskal Herria» contra la actuación de la Guardia Civil. También una dotación de la Ertzaintza, que llegó al lugar sobre las 18.45, abandonó el lugar.
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